Los bebés en el útero tienen músculos adicionales en las manos, similares a los de los reptiles, que la mayoría perderá antes de nacer.


Foto RUI DIOGO, NATALIA SIOMAVA Y YORICK GOTTON

 

Los autores del estudio en que se descubrió el fenómeno creen que se trata de uno de los remanentes más antiguos de la evolución encontrado en los seres humanos.

La investigación, publicada en la revista Development, señala que estos músculos tienen 250 millones de años, una reliquia de cuando los reptiles se transformaron en mamíferos.

Aún no está claro por qué se desarrollan para luego desaparecer.

Biólogos dicen que este paso en el desarrollo puede ser lo que hace que los pulgares tengan una mayor habilidad. Estos dedos, a diferencia de los otros, retienen este músculo.

En algunos casos que se dan con poca frecuencia, niños y adultos tienen algunos dedos adicionales y estos músculos en la mano, pero nunca todos los músculos dorsometacarpales que se encontraron al observar los escáneres en 3D de embriones y fetos de entre siete y 13 semanas de gestación.

Cuando siguen presentes, se vinculan en ocasiones con malformaciones en las extremidades.

Según los investigadores, los hallazgos -detectados en 15 bebés en desarrollo- pueden ayudar a entender mejor cómo se producen estos defectos congénitos.

Los investigadores tienen previsto estudiar otras partes del cuerpo humano en detalle.

Hasta el momento ya lo han hecho con los pies y saben que hay músculos adicionales que aparecen y desaparecen también mientras el feto se desarrolla en el útero.

Los monos y los simios todavía tienen estos músculos y los usan para trepar y manipular objetos con los pies.

 

Fuente www.bbc.com


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